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¿Qué hago si mi pareja no quiere ir?

Una cuestión recurrente y que genera en principio ciertos malestares y a
veces presiones, es cuando uno de los integrantes de la pareja desea
ingresar en este mundo y el otro integrante se rehúsa.

En primer lugar, esto no es atrayente para todos y podría ser que tu pareja,
no sólo no lo encuentre atractivo, sino que incluso lo vea como algo
negativo. Pero si realmente piensas que podría terminar por disfrutar con
esto, te sugerimos que la persuadas lentamente, estableciendo desde el
inicio que la amas por encima de todas las cosas, que no están en juego los
sentimientos de ambos y que su decisión debe ser enteramente libre, porque
esa es la idea, que juntos ejerzan el derecho de gozar la libertad sexual.

Fantaseen con la idea de ampliar la sexualidad de la pareja más allá de los
convencionalismos, para que de esa manera, todo sea fluído, confiable y con
profunda confianza de ambas partes.

La conversación y la sinceridad son en este tema fundamentales, la
curiosidad también lo es. Vean juntos, por ejemplo, páginas como
ésta, despertando la natural curiosidad y sobre todo, háblenlo mucho y sin
vergüenzas.

Éste es el punto más importante. Y ante todo, debes interesarte en conocer
sus fantasías, sus temores, sus dudas. Explora a fondo su sensualidad así
como la tuya y una vez que tengas claro qué podría ser lo más satisfactorio
para ella y para los dos, busca medios como éste, donde podrás encontrarte
con personas afines y con las mismas inquietudes. Te sorprenderás al ver
cuántas personas sienten y piensan lo mismo que ustedes.

No todo en el SWINGER está escrito y cada quien puede vivirlo a su ritmo y
estilo. No hay experiencias más excitantes o menos excitantes; sólo iferentes
y esto deben entenderlo.

Luego de mucho tiempo podemos comentar que las experiencias más
excitantes muchas veces suelen ser las menos complejas o
comprometedoras.

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