El misterio swinger en Guatemala
Las reuniones de Ricke no buscan de forma
impositiva practicar el sexo en grupo ó el
intercambio; realmente el interés es crear un
ambiente propicio para que muchas cosas
puedan pasar.

Los invitados podrán disfrutar de buena
música, conversar, jugar billar, bailar y si el
momento lo permite, disfrutar de su intimidad.

Esto significa que podrán vivir sus fantasías en
forma cómoda y segura, nadie les obligará a
intercambiar o tener sexo en grupo.

Junto a sus parejas podrán: hojear una revista
erótica, disfrutar una película, ver ó dejarse
ver practicando sexo seguro, compartir con
otra u otras parejas, disfrutar de juegos y
juguetes eróticos, y todo aquello que habían
vivido sólo en fantasías. Las mujeres podrán
experimentar su atracción por el mismo sexo
sin presiones, en un ambiente muy acogedor.

Podríamos decir que es como un parque de
diversiones para parejas, donde encontrarás
de todo para vivir tus fantasías.

Es importante llevar a la realidad una fantasía
sexual, esto equivale a sublimizar la excitación.

Imagina lo grandioso que puede ser; vivir algo
que de por sí ya fue muy excitante pensar.

Dentro de la residencia habrán distintas áreas
para actividades específicas; las chicas podrán
disfrutar entre ellas en lugares donde los
hombres sólo podrán ver; los juguetes y
fantasías muy particulares podrán vivirse en
espacios asignados para el efecto y existe un
espacio asignado para aquellas parejas que
deseen experimentar algo en forma privada.

La residencia está situada en una zona
exclusiva de Guatemala con una vista
envidiable de la ciudad.

Si nos acompañas por primera vez te
sugerimos llegar temprano de esta forma
escucharás la explicación y testimoniales de
otras parejas que te orientarán de forma
correcta en este proceso.

Es muy importante no predisponerse, lo mejor
es vivir el momento y ver qué es lo que pasa;
muchos llegan con una fantasía en mente y en
una sola noche logran vivir 4 ó 5 fantasías más.

Podemos compararlo fácilmente con una isla
de la fantasía.