Las parejas y chicas solas son bienvenidas a las
20:00 horas, a tu ingreso te entregarán un
brazalete que indica tu registro y que has pagado
el cover de la velada, este te servirá para pedir
las bebidas durante la noche.

Luego de un período de conocimiento y plática se
iniciarán algunos juegos de apertura que
permitirán una mayor confianza dentro de los
asistentes, progresivamente las parejas y damas
invitadas se irán acomodando en las áreas de la
residencia que prefieran para disfrutar a plenitud
de su noche.

La ropa y artículos personales podrán depositarse
en lugares que estarán dispuestos para su efecto,
en los cuales encontrarán cómodas toallas que
podrán servirles por un momento, mientras dejan
de ser útiles.
En una velada pasará lo que tu y tu pareja quieran
que pase; podrán pasar un momento diferente o
experimentar muchas cosas que siempre han
deseado. Lo importante es entender que nosotros
proponemos el ambiente; la química y agrado entre
parejas es algo muy personal de cada quien y sólo
garantizamos que vivirás algo cómodo y agradable.

Absolutamente nadie deberá sentir presión sobre su
actuar y de eso estaremos muy pendientes durante
toda la noche.

La velada termina al momento que quieras retirarte
y podrá extenderse hasta el amanecer cuando
podremos levantarnos para ir a desayunar.

Como dice el dicho popular; lo más que puede pasar
si no te gusta, es que te vistas y te vayas...

Las veladas son
reuniones llevadas de
manera progresiva que
permiten a las parejas
nuevas iniciarse en el
ambiente liberal; estas
reuniones podrán ser
tan suaves o atrevidas
como
lo desees.

Se realizan de forma
permanente, al menos
una vez por semana y
nos permiten llevar a las
parejas desde cero,
explicando todo lo
relacionado con el
swinger; las parejas que
quieren conocer este
ambiente podrán hacerlo
de una forma cómoda y
sin presión alguna.

Generalmente a estas
fiestas no invitamos más
de 5 parejas y algunas
damas que llegan solas.

Es el contraste perfecto
entre el ambiente
normal de cualquier
fiesta social y esos
pequeños detalles de
picardía que todos
quisieramos vivir.
El misterio swinger en Guatemala